viernes, 14 de febrero de 2014
HISTORIA BREVE DE YAUTEPEC II
PERIODO COLONIAL
Posteriormente
a la conquista militar de la Gran Tenochtitlán, durante todo el siglo XVI, el
territorio que hoy se conoce como Morelos, incluido Yautepec, formó parte del
Marquesado del Valle de Oaxaca que fue cedido en propiedad al conquistador
Hernán Cortés, en pago a sus servicios en la conquista. En Yautepec plantó huertos de naranjos y limoneros, cultivó la morera y la cría de gusano de seda. Luego de que se otorgaron tierras a las
órdenes religiosas, se intensificó el cultivo de la caña de azúcar, que cada
vez era más remunerativo y que despertó la ambición de los españoles, quienes
adquirieron tierras a censo perpetuo o por merced si eran de la realeza. Este
fue el origen de las haciendas azucareras en Morelos. El nuevo orden social,
político, económico y cultural tuvo un impacto de violencia en los habitantes,
quienes no bastaron para desempeñar los trabajos, por lo que los españoles se
vieron obligados a traer indios de cuba y negros de África. En 1612, fue
construida la hacienda de Cocoyoc y en 1613 por decreto del Conde de Monterrey,
se instaló el trapiche para moler caña en la hacienda, cuyo propietario era Don
Francisco Segura. El 6 de marzo de 1616 en la villa de Yautepec, era el
comisariado del santo oficio el reverendo fray Bernardino de Rojas. En 1746, la
alcaldía mayor de Cuernavaca, estaba dividida en cuatro partidos: Xoxotla
(Jojutla), Yautepec, Jonacatepec y Yecapixtla. Al partido de Yautepec,
pertenecían Amatlán, Goastepec, Guacalco, Pazulco, San Juan, Santa Catarina, Santiago,
Ocotlán, Tepoztlán, Tucumán y Tlaltizapán. Por esas fechas, Yautepec era considerado cabecera de curato, con cuatro
capillas: San Juan, Santiago, Maticlá y Guacalco. En 1795 el barrio de Santiago
de Yautepec, habitado por trece mujeres indígenas, cabezas de familia, habían
hecho uso quieto y pacífico de las aguas que tenían concesión por real
provisión en 1755 y dadas en posesión al barrio por el subdelegado de la villa.
lunes, 20 de enero de 2014
HISTORIA BREVE DE YAUTEPEC I
Cesar
E. Ortiz Triana,
Cronista
de Yautepec.
En la era
prehistórica, Yautepec registra presencia de fauna característica de la era,
como el mastodonte, cuyos restos fosilizados fueron encontrados en las
inmediaciones de la ex Hacienda de Apanquetzalco, en el año de 1970, con una
antigüedad de al menos 10 millones de años. Hacia el año 6000 a.C., una cultura
primitiva, que no elaboró cerámica, ni se dedico a trabajar la tierra, se
estableció en Yautepec y Chimalacatlán. Casi 4,500 años mas tarde, surgió la
primera civilización morelense: la de los fabulosos olmecas. Antes de
los llamados olmecas, los habitantes de Morelos no construyeron
ciudades, es decir, no tuvieron asentamientos de población y organizados; eran
nómadas y vivían de la caza, de la pesca y de la recolección de raíces y frutos
silvestres. Pruebas de la cultura olmeca en Yautepec, las localizaron los
investigadores Valentín López González y Román Piña Chan, cuando en los
alrededores de Atlihuayán rescataron lo que se conoce como la Figurilla de Atlihuayán, que se exhibe
en el Museo Nacional de Antropología de
la ciudad de México.
Según las
tradiciones, los olmecas tuvieron como principal lugar de estancia, una
fértil región llamada Tamoanchan era el actual Morelos y que los restos
arqueológicos demuestran que los olmecas efectivamente se establecieron en
Morelos antes de su viaje al sur. Por tanto, en Morelos se encuentran las más
antiguas raíces de la civilización mesoamericana y fue en Tamoanchan donde las
dos parejas míticas, Oxomoco y Cipactonal,
Tlaltetecui y su esposa Suchicachua, elaboraron el calendario,
en base a la sabiduría tradicional de su pueblo (en el camino real de Yautepec
a Cuernavaca, casi al pie de los cerros de las tetillas, se encuentran aún las
piedras que tienen grabadas las representaciones de Oxomoco y Cipactonal,
además de la fecha ometochtli, lo que debe ser considerado por los
morelenses para proteger esos grabados y
conservarlos para el estudio y observación de las presentes y futuras
generaciones). Hacia el año 830 d.C. comenzaron a salir del mítico Aztlán las
siete tribus nahuatlacas: xochimilcas, chalcas, tepanecas, colhuas,
tlaxcaltecas, tlahuicas y nahuas, que iniciaron su migración desde un lugar
llamado “las siete cuevas”, conocido como Chicomoztoc. La quinta de esas
tribus, los tlahuicas, ya no encontró acomodo en el Valle de México y Tezozomoc
los mandó al otro lado del Ajusco; se asentaron en lo que actualmente es
Cuernavaca, Oaxtepec, Tepoztlán, Jiutepec, Yautepec y Yecapixtla, formando la
provincia de Cuauhnahuac, que lindaba al sur con los cohuixcas y la sierra de
Ocotlán, por el occidente con los matlalzincas y por el noroeste con los
xochimilcas. Estos eran los asentamientos poblacionales hacia el año 1190 de
nuestra era. Las “relaciones geográficas” que describen a la población
prehispánica de Yautepec, se encuentran extraviadas (Acuña, 1998-97, vol. 6,
1979), lo que hace imposible reconstruir en forma global, la forma de vida y
los procesos históricos sucedidos aquí,
para las décadas anteriores a la conquista. Solo es posible conocer algunas
citas que hacen referencia a la región donde se ubica Yautepec.
Entre 1340 y
1519, el territorio de Yautepec estuvo sujeto al Señorío de Huaxtepec, cubriendo tributos a la Triple Alianza que
dominaban a los Tlahuicas en lo que hoy es Morelos. Actualmente se puede
apreciar el Tecpan de Yautepec, único
edificio de su tipo en todo el altiplano mexicano, que en el año de 1989 inició
a investigar el INAH, con el respaldo y apoyo de la comunidad.
El día 11 de marzo de 1911, de forma simultánea a Emiliano Zapata, en Yautepec se subleva Lucio Moreno, Amador Salazar, Diego Ruiz y Román Castro, quienes desde la ex Hacienda de Apanquetzalco, se pronuncian seguidores de la revolución encabezada por Francisco I. Madero. Llegan al centro de la ciudad y toman la presidencia municipal, liberando a los presos de la cárcel municipal.
Para el día 20 de agosto de ese año, se entrevistan en el cuarto numero 3 del Hotel Central de Yautepec, Emiliano Zapata y Francisco I. Madero, quien trata de que se licencien las fuerzas surianas, intentando pacificar el país que unos meses después gobernaría como Presidente de la República electo. Ante las evidencias de hostilidad del gobierno federal, a pesar de las buenas intenciones y sinceridad de Madero. Zapata, decide no licenciar a sus tropas y continúa su lucha por la tierra de los campesinos.
El 26 de agosto de 1911, Victoriano Huerta, desde el campamento establecido en Yautepec, informa al Presidente Interino Francisco León de la Barra, que “hay más de 600 vagos simpatizadores de zapata, los cuales en su mayoría están armados y disponen de dinamita suficiente para hacer sus fechorías cuando queda sola esta población. En la hacienda de San Carlos que está a 6 km de aquí sobre el camino de Cuautla, hay cerca de 800 trabajadores, de los cuales las tres cuartas partes son zapatistas que están armados, según datos privados que me ha dado el administrador de la hacienda…”. El 28 de noviembre de 1911, firman el Plan de Ayala entre otros el coronel Amador Salazar. El 11 de febrero de 1912, Juventino Robles, jefe militar de Morelos, ordenó al comandante federal de Yautepec, catear la casa del Presidente Municipal Julio Cárdenas. Las pruebas que las tropas encontraron no podían incriminar como zapatistas a nadie, pero el comandante ordenó a Cárdenas renunciar y este tuvo que huir para salvar su vida, tres días mas tarde el comandante fusiló a catorce sospechosos locales, a cuatro agricultores de Yautepec y a diez trabajadores de la hacienda de Cocoyoc. Cárdenas protestó públicamente, pero de nada le sirvió. En julio de 1912, la ciudadanía de Yautepec se reveló contra la guarnición federal.
En marzo de 1915, los ingenios y las destilerías en Morelos se hallaban en completa ruina, pero Zapata y Palafox, querían volver a trabajar los ingenios, no como empresas particulares, sino como servidores públicos, allí podrían llevar sus cosechas los campesinos que siguen cultivando caña, allí podrían los peones refugiados volverse a establecer para ganar un salario, en Marzo cuatro ingenios empezaron a trabajar, el de Atlihuayán estaba a cargo de Amador Salazar. En 1915, en la Hacienda de Atlihuayán, Zapata tenía una primitiva fábrica de municiones, que volvía a cargar viejos cartuchos de Máuser y de rifle 30-30 y a manera de balas los retocaba con trocitos de cable de tranvía, cogido de los tranvías y de las plantas de energía eléctrica de la Ciudad de México y a finales del mismo.
En Yautepec surgieron mujeres y hombres que destacaron en la Revolución: Román Castro, Diego Ruiz, Esperanza Chavarría, José Ortíz, Lucio Moreno, Amador Salazar, Rosa Bobadilla, José Ortíz Leana, Emiliano López Valdepeña, entre otros.
MOVIMIENTO
CULTURAL TZENZONTLE.
24,
25 y 26 de Abril, 2014, 4° Festival.
domingo, 22 de diciembre de 2013
lunes, 16 de diciembre de 2013
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